El negocio de las pruebas falsas de covid: 40 dólares por salir de México

Todo el negocio empieza por un turista en apuros. El cliente acude a grupos de redes sociales porque tiene un problema: después de pasar varios días en las playas de la Riviera Maya tiene que volver a su país de origen, pero no se hizo las pruebas de detección de coronavirus que su Gobierno le pide para volver. En menos de una hora lo habrá contactado un intermediario, que le pasará un contacto, y un laboratorio le expedirá un documento personalizado para viajar desde México a cualquier país. Es el nuevo negocio que ha crecido a la sombra de las restricciones de viaje para turistas internacionales: con tests apócrifos hechos a la medida y vendidos por 800 pesos mexicanos, poco menos de 40 dólares.

El esquema se ha ofrecido a viajeros de otras nacionalidades. El noticiero Journal da Band hizo un reportaje a principios de mes, unos días después de que Brasil estableciera el requisito de pruebas negativas, en el que se asegura que los exámenes falsos podían conseguirse en 200 dólares. A los turistas canadienses se los expedían por 100 dólares y en menos de una hora, según el diario Le Devoir de Quebec. Estados Unidos se ha sumado el martes a casi una veintena de países que exigen un diagnóstico negativo para volar al país desde el extranjero, lo que amplía los clientes potenciales de estas estafas. España también pedirá una prueba antes de viajar desde México a partir del 1 de febrero.

La inmensa mayoría de los hoteleros ofrece pruebas contra el virus, algunas ya incluidas en las tarifas por habitación y sin costo adicional para los turistas, con la posibilidad de dar hospedaje gratuito hasta por 14 días a quien resulte positivo. Hay también módulos de pruebas en el aeropuerto y cada vez más laboratorios que van directamente a los alojamientos para que los turistas no tengan que desplazarse. “Se ha hecho todo para que quienes nos visitan estén más seguros”, afirma Marisol Vanegas, la titular de Turismo.

“Para evitar las pruebas falsas, la IATA [Asociación Internacional de Transporte Aéreo] ha estipulado un formato especial y obligatorio que firman los turistas para hacerse responsables de que la prueba que están entregando es absolutamente auténtica”, agrega Vanegas y dice que quien mienta está sujeto a una imputación formal. “Teniendo esto ningún turista se arriesgará”. El Gobierno estatal tiene un operativo coordinado con los 44 consulados en Cancún y las autoridades aeroportuarias, con la esperanza de dar certeza y revertir una caída de casi 13 millones de visitantes en el último año en comparación con 2019, según datos preliminares.

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